Queremos

«formar hombres y mujeres de futuro»

capaces de ser felices y contribuir a la mejora de la sociedad,

«enseñándoles a tratar a los otros como nos gusta que nos traten a nosotros».

Proponemos una educación integral que incluye todas las dimensiones del ser humano facilitando el máximo desarrollo de las capacidades de nuestros alumnos y su crecimiento equilibrado y armónico, con una sólida y cuidadosa formación humana, intelectual, espiritual y comunitaria.

Con un proyecto educativo que ofrece coherencia entre fe cristiana, cultura y vida. Que ayuda a crecer en valores, fomenta la capacidad de pensar, el espíritu crítico, una moral y una ética muy formadas, la búsqueda de la verdad, el descubrimiento y vivencia de la fe, el conocimiento de uno mismo, la autoestima, el orden y la autodisciplina, el esfuerzo, el respeto, la responsabilidad…

Con una formación constante de los docentes, innovaciones metodológicas, conocimiento y buen uso de las nuevas tecnologías, inglés desde el Jardín de infancia, educación emocional, diversificación en la organización de los grupos, grupos reducidos, seguimiento personalizado de cada alumno…